El estado pretende que recoge información para ayudar la economía, tiene errores en su formulario y entonces amenaza cuando no recibe información. En realidad usa esto como pretexto para abusar de los ciudadanos y mostrar su poderío.
Vienen para hacer encuestas sobre servicios de salud supuestamente para ayudar las políticas pero en vez se ponen a hacer preguntas personales y de índole privada.
Crean formularios basados en su propio criterio preconcebido pero lejos de la realidad.
Solo causa distorsiones en el mercado.