Ahora con Milei en la Casa Rosada podemos decir por primera ves que un anarcocapitalista es jefe de estado. Oyendo y oliendo oportunidad vemos “libertarios” de los EE. UU. queriendo imitar al sistema electoral argentino aparentemente con la idea de lograr con poca pantalla lo mismo en la persona de Donald Trump . Dan alarde a las elecciones “robadas” corriendo el cuento que inmigrantes no documentados fueron los que votaron por Biden. Es todo un cuento para desviar el hecho que en 2016 el 46,9% de los votantes inscritos legalmente se negaron a votar en lo que el mismo Trump llamó un “sistema electoral amañado”.
Solo un detalle. Milei no es Trump y Trump no es liberal. Por semejante que sean los estilos populistas de ambos ellos vienen de raíces diferentes. Milei está firmemente en la Escuela Austríaca de Economía y las ideas de Ludwig von Mises. Trump es el reciclo del proteccionismo socialista de Hoover, Coolidge, y Harding.
El hecho que un anarcocapitalista como Milei lograra triunfo en los comicios electorales argentinos, es endoso del anarchocapitalismo y no de sistema corrupto electoral rioplatense.
El mandato de Milei no es optimizar al estado argentino sino comenzar a desmantelarlo.
Es fundamental tener nuestras bases en principios en vez de apariencia superficial.