Contrario a lo que diga la propaganda estatista, el estado no estimula sino le roba la energía, capital, y talento a la sociedad.
Todo lo que otorga el estado fue desviado del mercado privado robándole al sector productivo y dándoselo al sector monopolista y corrupto.
Por doquier que uno mire se ven conflictos y evidencia del fracaso del estado. Esta semana vimos en Ecuador el atraco de los criminales narcotraficantes que son precisamente productos de la prohibición contra la droga y la guerra que el estado conlleva. Como todo mercado negro, el estado en vez de combatir el crimen, le otorga monopolios a los criminales.
Lo vemos en cada continente. Mientras tanto tenemos que educarnos en las ideas de la libertad y enfocarnos en alternativas al estado.