el ser humano no tiene menos derechos que los animales

Si hablamos de la «ley de la selva,» por muy cruel que sea la vida de un animal, el derecho a migrar es innato a todas especies de fauna. El ser humano no tiene menos derecho a migrar que los animales.

Es decepción equivaler la migración con violación a la propiedad privada. La propiedad privada jamás otorga el poder a tener otros como presos secuestrados o como esclavos.

Si tu propiedad privada priva el movimiento libre de otros, entonces eres el agresor y no el defensor.

Precisamente existen las calles y caminos para aportar la habilidad de viajar. Eso no le otorga al viajante el derecho de dañar o dejar contaminado el camino. Pero tampoco ser propietario de un camino extiende a ser propietario de restringir el movimiento libre e inocente de otras personas.

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