JÖRG GUIDO HÜLSMANN, plantea que la división del trabajo es una de las características esenciales de una economía avanzada. Esta permite que las personas se especialicen en diferentes tareas o actividades, lo que incrementa la eficiencia y el bienestar general. Sin embargo, la división del trabajo enfrenta serias limitaciones sin la existencia del dinero como medio de intercambio.
Intercambio directo y sus problemas. En una sociedad sin dinero, el intercambio se realizaría a través del trueque. Esto genera varios problemas:
Doble coincidencia de deseos: Para que un intercambio ocurra, ambas partes deben querer exactamente lo que la otra tiene en el mismo momento. Este es un gran obstáculo, ya que es poco probable que ambas partes coincidan en el tiempo y en la cantidad o calidad de bienes.
Problemas de divisibilidad: No todos los bienes son fácilmente divisibles. Por ejemplo, si una persona produce grandes bienes, como ganado, pero necesita algo pequeño, como herramientas, puede ser difícil llegar a un acuerdo de intercambio justo. Dificultades para almacenar valor: Algunos bienes no pueden mantenerse durante largos períodos, como alimentos perecederos. Esto complica la acumulación de riqueza o la planificación a largo plazo.
Implicaciones en la especialización. Sin dinero, la especialización se vería considerablemente limitada. Dado que el dinero facilita el intercambio, su ausencia obliga a las personas a ser más autosuficientes, reduciendo la capacidad para enfocarse en una actividad específica. Esto frena la productividad y dificulta la creación de bienes y servicios complejos, que dependen de una estructura de trabajo altamente especializada.
Ineficiencias y costos de transacción. Los costos de transacción son mucho más altos en una economía de trueque que en una economía monetaria. La búsqueda de intercambios que beneficien a ambas partes consume tiempo y recursos, lo que se traduce en una reducción de la eficiencia económica global. Sin dinero, las personas deben invertir más esfuerzo en encontrar socios de intercambio adecuados, lo que reduce el tiempo disponible para la producción.
Emergencia del dinero como solución. Según Hülsmann, el dinero surge de forma natural como una solución a los problemas del trueque y la división del trabajo. Actúa como un medio de intercambio universalmente aceptado, permitiendo una mayor fluidez en las transacciones. Esto facilita la especialización, aumenta la eficiencia y permite que los mercados prosperen. Sin dinero, la división del trabajo no podría desarrollarse de manera adecuada ni sostenible.
Sin dinero, la división del trabajo queda limitada por la ineficacia del trueque, los altos costos de transacción y la falta de incentivos para la especialización. El dinero, entonces, es esencial para una cooperación económica avanzada y para el crecimiento de sociedades complejas.