Comparten principios fundamentales que enfatizan la importancia de la libertad individual, la propiedad privada y la limitación de la intervención estatal en los asuntos económicos. Ambas corrientes defienden la libre competencia como el mecanismo más eficiente para la asignación de recursos y la promoción del bienestar general.
Libertad Individual y Propiedad Privada: Tanto el liberalismo clásico como la Escuela Austriaca consideran que la protección de la libertad individual y la propiedad privada son esenciales para el desarrollo económico y social. Ludwig von Mises, destacado economista de la Escuela Austriaca, afirmaba que "la economía es apolítica o no política (…) es perfectamente neutral con respecto a los juicios de valor, al referirse siempre a medios y nunca a la elección de fines últimos".
Crítica al Intervencionismo Estatal: Ambas corrientes critican la intervención del gobierno en la economía, sosteniendo que el mercado libre es más eficiente en la asignación de recursos. Friedrich Hayek, otro influyente economista austriaco, advertía que "el socialismo es en sí mismo la realización de lo que hasta ahora ha sido el sueño de todos los profetas: el paraíso en la tierra".
Enfoque Metodológico: Mientras que el liberalismo clásico se basa en el razonamiento lógico y la evidencia empírica, la Escuela Austriaca utiliza la praxeología, una metodología que se centra en la acción humana y en la deducción lógica a partir de axiomas fundamentales.
Visión del Estado: Aunque ambos favorecen la reducción del tamaño del Estado, la Escuela Austriaca es más crítica respecto a cualquier forma de intervención estatal, llegando algunos de sus representantes a abogar por un sistema anarcocapitalista.
En la actualidad, los principios del liberalismo clásico y la Escuela Austriaca continúan influyendo en debates económicos y políticos, especialmente en discusiones sobre el papel del Estado en la economía y la eficacia de los mercados libres. Figuras contemporáneas que se identifican con estas corrientes siguen promoviendo la importancia de la libertad económica y la limitación de la intervención gubernamental en los mercados.