Investigación-Acción (IA) no como una simple técnica metodológica, sino como una forma de construir conocimiento transformador, con un fuerte enfoque en la justicia social. Esta perspectiva fue iniciada por Kurt Lewin, quien planteó que el conocimiento debe surgir de un proceso espiral de planificación, acción, observación y reflexión, en contraposición a la investigación tradicional, donde el investigador está separado de los hechos y de los sujetos. La IA exige que los actores involucrados en un problema participen activamente en la búsqueda de soluciones.
Posteriormente, Stephen Kemmis y Wilfred Carr profundizan esta perspectiva señalando que el conocimiento no solo debe describir la realidad, sino también liberar a los sujetos de las condiciones que los oprimen, especialmente en el ámbito educativo. En su obra “Hacerse crítico”, argumentan que la investigación debe ser un proceso reflexivo, ético y transformador.
Kurt Lewin (1890–1947) Obra clave: "Action Research and Minority Problems" (1946).
Aporte: Padre de la Investigación-Acción. Enfatiza la espiral de conocimiento: Planificar → Actuar → Observar → Reflexionar
Compromiso social: Su investigación estaba dirigida especialmente a la solución de problemas sociales, como el racismo y la discriminación.
Proyectos comunitarios que involucran a migrantes en el diseño de políticas de integración. No se investiga "sobre" ellos, sino "con" ellos. Por ejemplo, en Europa, iniciativas que permiten a los migrantes colaborar en el diseño de programas de inclusión laboral o vivienda.
Stephen Kemmis y Wilfred Carr. Obra clave: "Becoming Critical: Education, Knowledge and Action Research" (1986)
Aporte: Llevan la investigación acción al campo crítico y emancipador, especialmente en educación.
Ven la IA como herramienta para cuestionar estructuras de poder y transformar prácticas opresivas.
Integran ideas de la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt (como Habermas).
Ejemplo actual: Reformas curriculares diseñadas con estudiantes y docentes para integrar perspectivas de género, cultura o medio ambiente. Por ejemplo, en escuelas que replantean sus programas desde un enfoque inclusivo, no impuesto desde arriba sino diseñado participativamente.
Ejemplos contemporáneos aplicados a IA.
Educación. Proyecto "Escuelas que aprenden" en América Latina: donde profesores, padres y alumnos trabajan juntos para mejorar la calidad educativa a partir de diagnósticos internos, no de políticas impuestas por ministerios.
Salud comunitaria. Campañas de prevención diseñadas con comunidades rurales que analizan sus propios hábitos y elaboran materiales educativos en su idioma nativo, como ocurre en Guatemala con pueblos mayas y el acceso a atención prenatal.
Tecnología y ética. Diseño participativo de apps para mujeres en situación de violencia, donde las usuarias colaboran en el diseño para que la solución sea útil y segura, como ha hecho la Fundación Karisma en Colombia.
La Investigación-Acción, como la pensaron Lewin, Kemmis y Carr, es más que un método: es una forma de hacer ciencia con conciencia, que integra ética, participación y transformación. En un mundo donde la investigación muchas veces responde a intereses corporativos o burocráticos, este enfoque reclama que la producción de conocimiento esté al servicio de la justicia, la educación crítica y el cambio social real.
Diferencias clave con la investigación tradicional.