La palabra mayéutica (del griego maieutiké) significa literalmente "el arte de la partería". Sócrates adopta esta metáfora porque su madre era partera, pero él, dice, ayuda a “parir” ideas en lugar de bebés. Es decir, no enseña verdades, sino que ayuda a que el otro las descubra dentro de sí mismo.
Sócrates y el método: A diferencia de los sofistas que cobraban por enseñar “sabiduría” ya empaquetada, Sócrates no enseñaba, sino que interrogaba. Utilizaba preguntas incisivas para llevar al interlocutor a examinar sus creencias, exponer sus contradicciones, y descubrir conocimientos verdaderos.
Este método aparece claramente en los diálogos de Platón, especialmente en el Teeteto, donde se pregunta:
“¿Qué es el conocimiento?” La respuesta nunca se define de forma cerrada, porque lo importante no es la conclusión, sino el proceso de búsqueda.
Filosofía como provocación, no como instrucción: La mayéutica es una rebelión contra el saber mecánico. Es un método activo, provocador y crítico que pone en duda lo que se da por sentado. No impone dogmas, los hace tambalear.
Entender la mayéutica. En el Menón, Sócrates interroga a un esclavo sobre un problema de geometría. El esclavo, sin haber estudiado matemáticas, llega a una conclusión correcta a través de preguntas guiadas. Esto sugiere que el conocimiento está “latente” y puede ser despertado.
Ejemplo económico: Imagina un estudiante que afirma:
“El Estado debe controlar los precios para que todo sea más accesible.” Una investigación basada en mayéutica no refutaría esto con datos fríos de entrada, sino que preguntaría:
¿Qué entiendes por "precio justo"?
¿Qué ocurre si el precio se fija por debajo del costo?
¿Quién produce si no hay beneficio?
¿Qué efecto tiene esto en la oferta y la calidad del producto?
Este tipo de diálogo lleva al estudiante a descubrir por sí mismo los dilemas de la intervención estatal en el mercado, más allá del discurso moral inicial.
Ejemplo educativo: Un docente que usa la mayéutica en clase no dice:
“La inflación es causada por emitir mucho dinero.”
Si no que pregunta: ¿Qué sucede si duplicamos el dinero que cada persona tiene sin cambiar lo que se produce?
¿Valdrá lo mismo una moneda si todos tienen más, pero no hay más bienes?
Pensar de verdad. La mayéutica no es un método de enseñanza, sino de investigación del alma, como decía Sócrates. Invita a pensar con rigor, a incomodarse con preguntas difíciles, y a liberar al pensamiento del adoctrinamiento. En un mundo lleno de “respuestas automáticas”, la mayéutica nos recuerda que el verdadero conocimiento no se recibe: se conquista.