Autogobierno → menor volatilidad. Consumidores e inversores con autocontrol (v. gr., reglas contra el sesgo de recencia) reducen burbujas y pánicos. Política pública: nudges pro-ahorro y divulgación clara de riesgos.
Justicia como piso, no como techo. La ley asegura no-daño (antitrust, protección de datos, transparencia algorítmica); la beneficencia queda al ámbito reputacional y filantrópico. DMA/antitrust encajan en ese “piso”.
Simpatía institucionalizada. El espectador imparcial hoy se encarna en auditorías externas, evaluaciones de impacto y red-teaming de IA: mecanismos para vernos “como otros nos ven” antes de lanzar productos.
Si hoy fuera Adam Smith, ¿Qué haría?
Como legislador/autoridad de competencia. Remedios pro-entrada, no punitivismo simbólico. Priorizar portabilidad de datos, APIs abiertas e interoperabilidad obligatoria cuando haya efectos de red; evitar remedios que destruyan valor sin abrir competencia efectiva. Ejemplo: reforzar exigencias de “dirigir fuera” (steering) y comisiones razonables en tiendas de apps, con supervisión y métricas de contestabilidad.
IA con enfoque de riesgo y pruebas públicas. Exigir registros de entrenamiento, trazabilidad y impact assessments para usos de alto riesgo; sandbox regulatorio para usos beneficiosos. Ejemplo: obligación de pruebas externas para modelos que se integran en servicios esenciales.
Como empresario/innovador. Autodisciplina reputacional. Instituir un “Comité del Espectador Imparcial” (con usuarios y expertos) que revise cambios de producto y precios. Ejemplo: antes de introducir tarifas dinámicas, publicar análisis de equidad y redactar playbooks contra explotación de sesgos (p. ej., evitar dark patterns).
Competencia por confianza. Convertir la transparencia (de algoritmos y comisiones) en ventaja competitiva; auditar sesgos que alimentan pánicos o adicción (finanzas, feeds sociales).
Como ciudadano/inversionista. Prudencia financiera con reglas simples. Contrabalancear aversión a la pérdida y exceso de confianza: diversificar, automatizar aportes y usar pre-commitments. Ejemplo: “regla del día siguiente” para decisiones de alto riesgo.
Adam Smith no opone mercado y moral: el mercado funciona si y solo si hay virtudes internalizadas (prudencia, autocontrol) y ley justa que prevenga el daño. En 2025, eso se traduce en competencia efectiva en plataformas, IA responsable y políticas macro que preserven expectativas. Todo lo demás —filantropía, ESG, misiones corporativas— es valioso encima de ese piso, no en lugar de él.
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