La praxeología, con su axioma de la acción, básicamente dice algo muy cercano a la experienciadiaria: cada vez que haces algo, por pequeño que sea, es porque buscas mejorar tu situación de alguna manera. Desde levantarte a por un café hasta cambiar de trabajo, siempre hay un propósito detrás de tus decisiones, aunque a veces no lo expreses con palabras.
Explicado en palabras simples “El ser humano actúa” significa que no somos robots que se mueven al azar; elegimos fines (lo que queremos lograr) y medios (cómo llegar allí) con los recursos y el tiempo que tenemos. Incluso dudar, postergar o no hacer nada también es una forma de acción, porque estás eligiendo entre opciones según lo que valoras en ese momento.
Cómo se ve en la vida diaria Cuando decides aprender algo nuevo, cuidar tu salud o pasar más tiempo con alguien, estás usando tu tiempo y tu energía para acercarte a una vida que sientes más plena. Entender esto ayuda a mirar tus hábitos con más consciencia: ¿lo que haces todos los días te acerca o te aleja de aquello que realmente valoras?