Imagina que estás en una tienda con solo 100 quetzales en el bolsillo y quieres comprar tanto comida como un juguete para tu hijo. No puedes tenerlo todo, así que eliges: ¿pan y leche o el juguete? Esa decisión simple captura la esencia de la praxeología, la "ciencia de la acción humana" desarrollada por el economista austriaco Ludwig von Mises en su libro La Acción Humana (1949). No es una teoría basada en encuestas o datos estadísticos, sino en un axioma lógico irrefutable: "los humanos actúan". Es como decir "pienso, luego existo" de Descartes, pero aplicado a nuestras elecciones diarias.
Este axioma es a priori, es decir, no necesita pruebas empíricas porque es evidente por sí solo. Todos actuamos con intención: un granjero en Guatemala decide sembrar maíz en vez de frijoles porque anticipa un mejor precio en el mercado; un empresario en Ciudad de Guatemala invierte en una cafetería esperando ganancias futuras. La praxeología se enfoca en acciones deliberadas, no en reflejos como cuando te quitas la mano del fuego caliente. Aquí entran los medios escasos: recursos limitados (tiempo, dinero, tierra) nos obligan a elegir, generando costo de oportunidad. Por ejemplo, si el gobierno guatemalteco gasta en carreteras lo que podría ir a escuelas, renuncia al beneficio educativo, eso es economía pura, sin escasez no hay decisiones ni mercados.
Lo fascinante es su neutralidad valorativa: la praxeología no juzga si tu fin es comprar un iPhone lujoso o donar a una iglesia. Mises lo separa de economistas como Keynes, quienes sí valoran fines (e.g., gasto público para "bienestar"). Otros no austriacos, como Gary Becker (ganador del Nobel), extendieron ideas similares al analizar "elecciones racionales" en crimen o familia, pero Mises lo hace más puro y lógico. En resumen, explica por qué los mercados emergen de acciones individuales, no de planes centrales, piensa en el caos de la hiperinflación venezolana (2018), donde la escasez forzó elecciones desesperadas, validando la praxeología sin necesidad de ecuaciones complejas.